| La
alcazaba |
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Construida antes del siglo X, continuó su apogeo
durante el siglo XIII y XV, hasta ser ocupada por los
cristianos en 1489. La importancia de esta fortaleza
"fiñani" o fiñanera, tuvo que ser destacada.
Para muestra, veamos un breve fragmento que recoge el
padre Tapia Garrido, donde se pone de manifiesto muy
tempranamente la relevancia de su alcazaba y de la villa
en si:
"Abd al-Rahaman I, acordándose de la deuda
contraída con los yemenitas, le concedió la tierra
de la cuenca del río Almería. De esta operación
surgieron los distritos de al-Vamaniyyi o Urs del
Vemenita, con la fortaleza de Fiñana en medio, apoyada
en los contrafuertes de la Alpujarra, de Urs al Qays con
la fortaleza de Marchena como defensa principal y de
Uras al-Yama tierra dada a los yemenies... "
| Alcazaba
de Fiñana |
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Unos cuantos años más tarde, durante el mandato de
Abd al-Rahaman III, la España musulmana alcanzó el
punto más álgido de su apogeo cultural y económico,
destacando Almería, que se transformó en uno de los
puertos más activos y ricos del Mediterráneo
peninsular. En este contexto, las Rebeliones del
Sudeste, eran un grave problema que desde Córdoba
se urgía poner fin. Será pues en tiempos de Abd al-
Rahaman III cuando se acabe con estos graves
levantamientos, derrotando, al caudillo principal de los
mismos: lbn Hafsun. Para ello, el joven califa,
se vió obligado a acudir, en persona, a los lugares
más álgidos de la rebelión, Fiñana incluida.
Sucedía esto al año escaso de su subida al trono
cordobés.
Antes de llegar a nuestra villa, tuvo que enfrentarse
con la oposición de las ciudades de Baza y Guadix, que
se le sometieron sin apenas oponer resistencia. En
Fiñana, las cosas fueron de distinta manera. Aquí se
encontró con una encarnizada resistencia. Los
cronistas árabes del momento, concretamente lbn
Hayyan, relatan el asedio de esta forma:
"El viernes cuatro de sawwal (14 de mayo
del
913) Abd al-Rahaman III acampó frente a la fortaleza
de Fiñana. En ella estaban algunos de los de la banda
de lbn Hafsun, quienes disuadieron y engañaron a su
gente de manera que se negaron a rendirse con la
esperanza de librarse por la inexpugnabilidad
de su fortaleza y gran valor. Pero los ejércitos del
califa los rodearon e incendiaron su arrabal, con lo
cual se volvieron atrás sumisos y rogaron se les
aceptara el arrepentimiento con tal de entregar a los de
la banda de lbn Hafsun. Concedido esto, les entregaron
y fueron apresados".
Prosigue el cronista añadiendo:
"Tras once días de combate, y luego que sus
moradores obtuvíeron el amán, a cambio de entregar a
los aliados de Hafsun al sultán, que les hizo morir,
fue tomada al asalto la fortaleza de Fiñana"
| Alcazaba |
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Como podemos observar en la fotografía, la
fortaleza está rodeada totalmente de casas. "Esta
antigua alcazaba no presenta restos de viviendas",
señala Mª Pilar Sánchez Sedano en su obra Arquitectura
musulmana de la provincia de Almería," ni siquiera
una división del recinto que respondiese a las
necesidades propias de toda alcazaba, ya que sus
antiguas dependencias forman parte ahora de casas
particulares que en muchos casos han destruido sus muros
para introducir ventanas o cualquier dependencia. Solo
quedan en pie restos de tres torreones y unas murallas
que irían rodeando al pueblo y que formarían el
recinto habitable. Estos torreones son de planta
rectangular cuyo sistema constructivo es un mortero
simple a base de cal y arena, recubierto con una capa de
enlucido".
| Torre
del Reloj |
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Conectado al sistema defensivo de sus murallas,
podemos ver en la fotografía la actual torre del reloj, que en su día
sirvió de atalaya defensiva de la fortaleza.
José Ángel Tapia precisa las razones de su
inexpugnabilidad de esta forma: "La alcazaba de
Fiñana se levanta sobre el peñón que domina el lugar,
peñón que parece cortado por todos los flancos en
caída vertical, lo que hacía inexpugnable la fortaleza".
Para finalizar, apuntar las características de estas
alcazabas, que son así descritas por Torres Balbás:
"Casi todas emplazáronse en el lugar más
elevado y en un extremo de los recintos cercados, con
objeto de tener libre salida al campo. Doble y a veces
triple anillo de murallas la protegen. El número de sus
puertas es escaso, pero en cambio, multiplicáronse en
profundidad, para romper el ímpetu del asaltante y
dificultar lo más posible el acceso. En el interior de
la alcazaba, solía estar el Alcazar o palacio.
Mezquitas solía haber en todas, así como silos para
guardar el grano y tampoco faltaban uno o varios
aljibes".
El barrio formado a partir de la alcazaba, es sin
duda descendiente del antiguo arrabal musulmán,
quedando de todo ello algunos vestigios que aún hoy
podemos apreciar como es, el trazado de las calles de
dicho barrio, o los aljibes que se conservan y que a
continuación se describen.
