| Edad
Moderna.- La Iglesia |
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LA TORRE
Para finalizar la breve
descripción estilística de la iglesia, quedaría la
torre, semiexenta, de planta cuadrada y revestida de
ladrillo.
Tiene cuatro cuerpos,
tres de los cuales se cubren con madera lisa, el cuarto
que está en la base, sirve de sacristía. En la misma,
se puede apreciar diversas reliquias, restos del retablo
que también fue destruido en la guerra, así corno
imágenes, que son el germen del Museo
de la Sacristía.
Para finalizar con este
período de la época moderna, constatar que, a lo largo
del siglo XVII, se advierte un proceso de declive en
nuestra villa, parejo al que se da en el resto del
país. Los sucesivos cambios políticos y sobre todo
económicos, hacen variar sustancialmente el equilibrio
de fuerzas existentes hasta el momento.
Estos cambios los vemos
documentados, en lo que a Fiñana se refiere, ya a
mediados del siglo XVIII en el Proyecto de Unica
Contribución que el marqués de la Ensenada quiso
llevar a cabo en toda España. En el Ayuntamiento de
nuestro pueblo, se conserva el manuscrito referido a
dicha Contribución, fechado el 18 de Enero de 1762, donde
se recoge:
"La copia de las
repuestas dadas por la Justicia y Peritos a temor del
interrogatorio de la villa de Fiñana".
| Fiñana
en el s. XVIII |
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En este manuscrito,
verdadero censo, tanto de personas como de propiedades y
bienes, se ve reflejada la realidad fiñanera a mediados
del siglo XVIII. Por ejemplo, se calculó en esta fecha,
y así consta reflejado en el referido manuscrito que
Fíñana podría tener unas 9.500 fanegas de
tierra, distribuidas así:
REGADIO
................. 2.500 Fanegas (1.100
de
buena calidad, se destinaban a la siembra. 100
destinadas a hortalizas de buena calidad. 600 de mediana
calidad y 700 de inferior)
SECANO
................... 3.000
fanegas
PASTOS, ENCINA,
MATORRAL ...... 4.000 fanegas
Como puede apreciarse,
la medida utilizada en la villa y su término era la fanega
de puño, dividida en
marjales, 4 por fanega.
Aún en esta fecha,
mediados de¡ siglo XVIII, la recogida de hoja para la
producción de seda era importante; el montante anual
ascendía a 20.000 arrobas de hoja. Esto también
está en consonancia con el tipo de arbolado dominante
de estos momentos: morales e higueras, árboles frutales
y algunos olivos. Estos dos últimos eran de corta
entidad, por la poca utilidad que daban a sus dueños.
Esta villa tenía privilegio de nombrar Regidores y
otros oficios de Justicia, tanto para ella como para
Abla y Abrucena. Los montes eran comunes. Los pastos y
los frutos de bellotas, gozaban de la misma comunidad.