La mezquita de Fiñana 2/2

LA SALA DE ORACIÓN

Muro de la Quibla
El oratorio presenta un espacio aparentemente cuadrado, dividido en tres naves por dos arquearlas paralelas entre sí y perpendiculares a la quibia, las mismas están compuestas por tres arcos de herradura que descansan sobre cuatro pilares octogonales o cuadrados que se achafianan por sus esquinas casi desde su límite superior, recuerdo lejano de un capitel.
La nave central, la única que presenta una medida uniforme, conduce desde la puerta de entrada a la parte que actualmente ocupa el altar de la ermita, tal y como se aprecia en la fotografía central. Sobre el mismo, enmarcando la embocadura de la exedra donde su ubica la imagen del Nazareno, destaca una extraordinaria yesería islámica que combina la epigrafía con otras soluciones decorativas.

En el centro del muro de la quibla se encuentra el mihrab, oratorio durante su etapa como mezquita islámica y que hoy sirve de camarín a la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Las naves laterales, presentan anchuras desiguales debidas al descuadramiento general del edificio.

Los materiales empleados, fundamentalmente destacar: el ladrillo, tapial y mampostería, empleando el mortero de cal como aglomerante. Según Barceló y Albarracín, "el empleo en la mezquita de Fiñana de materiales mediocres, con total ausencia de la piedra tallada, no es sólo el resultado de unas condiciones económicas, es el producto de una influencia venida del Oriente persa y mesopotámico, donde fraguó a mediados del siglo IX, por la cual los monumentos abasíes, la mayor parte de los fatimías y con ellos, a partir del siglo XI, casi todos los almorávides y almohades fueron construidos en ladrillos o materiales de menor consistencia y costo, recubierlos a menudo con decoración de yeso".

Detalle de las yeserias

Esto está enlazado con el concepto metafísico musulmán de que en el Universo sólo Dios es permanente, mientras las cosas pasan. De aquí se deriva una arquitectura islámica sencilla e inmaterial.

Las cubiertas. La mezquita de Fiñana cubre su nave principal con una armadura de par y nudillo a cuatro aguas, reforzada con dos parejas de tirantes pareados y cuadrales en las esquinas, mostrando una sencilla decoración de cinta incisa. El resto de la cubierta de dicha nave se soluciona mediante pares, sólo en algunos casos decorados con cinta y nudillos como sostén de las tablas que cierra la armadura. El interés de esta armadura estriba en ser, con toda probabilidad, la más antigua de la provincia de Almería, afirmándolo así Torres Fernández, María del Rosario y Villanueva Muñoz, Emilio.

Las naves laterales se resuelven mediante faldones a un agua, sin mayores complicaciones.

Las Yeserías

Según podemos apreciar en la fotografía inferior, la composición que adorna la pared, es la típica de las portadas andalusies. Está formada por una ancha anda en figura de "U" invertida.

Detalle nave lateral

Barceló y Albarracin afirman que "en la decoración predomina la verticalidad sobre la horinzontalidad. Destacan tres paños con decoración floral. El del centro, está tan mutilado que prácticamente ha desaparecido. Los dos exteriores, están bordeados por fajas con signos epigráficos.

Todos los diseños, vegetales y caligráficos, aparecen realzados sobre un fondo formado por una serie de hojas dobles, sin tallos. Las inscripciones fueron gravadas utilizando dos variedades caligráficas: la cúfica, caracterizada por sus trazos angulosos y geornétricos; y la cursiva, que en estas yeserias, apenas presenta puntos diacriticos, vocales, ni otros signos ortográficos usuales en este tipo de escritura.

Los textos mejor conservados, se realizaron en letra cursiva, encontrándose en las fajas del exterior. El texto en cuestión, es el de las aleyas o versículos 1 a 4 de la azora XLVIII del Alcorán. La traducción que los autores reproducen, es la hecha por el doctor don Julio Cortés (1980), y tiene el siguiente inicio:

"Busco refugio en Dios del demonio apedreado. ¡En el nombre de Dios el Clemente, el Misericordioso!... "

Cerrando las vandas verticales, se aprecian escritos de tipo cúfico en dos pequeñas carteras y en cuatro círculos, de los cuales ha desaparecido totalmente el primero de la derecha. En el único círculo que se conserva en la parte derecha dice:

"Dios es una defensa"

Finalmente, hay que señalar que la administración inecó expediente de declaración monumental a favor de la mezquita de Fiñana el 9-6-1982. Y un año más tarde, según el REAL DECRETO 3.169/1983, de 19 de octubre, se declaró Monumento Histórico-Artístico, de carácter Nacional. Publicado en el BOE de 27-12-1983.

Tres años más tarde, en 1986, la mezquita fue restaurada acertadamente por el arquitecto Eduardo Blanes Arrufat, que respetó con auténtico celo sus características más detacables.